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Las últimas noticias sobre el mundo inmobiliarioYa es oficial. El Consell General ha aprobado la Ley 11/2026 de 4 de junio, que establece el régimen jurídico aplicable a los contratos de arrendamiento de vivienda para residencia habitual y permanente durante el periodo 2027-2030. La ley entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
La nueva normativa marcará el inicio de una transición progresiva hacia el régimen general de los alquileres tras varios años de medidas extraordinarias para regular la vivienda en Andorra. El objetivo es facilitar una desintervención gradual del mercado.
Las prórrogas varían en función del año de formalización del contrato:
(O con una renta igual o inferior a 6 €/m²)
(O con una renta igual o inferior a 7 €/m²)
(O con una renta igual o inferior a 8 €/m²)
Durante todos los periodos de prórroga, las rentas solo podrán actualizarse de acuerdo con la variación anual del IPC.
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva normativa es la limitación de los incrementos de renta cuando finaliza un contrato sujeto a esta ley y se formaliza uno nuevo. El incremento máximo dependerá del precio por metro cuadrado del contrato anterior:
| Preu per metre quadrat del contracte anterior | Repercussió anual durant els cinc anys de la vigència del nou contracte |
| Inferior o igual a 7€/m² | 6% cada any + IPC |
| Superior a 7 €/m² i inferior o igual a 8 €/m² | 5% cada any + IPC |
| Superior a 8 €/m² i inferior o igual a 9 €/m² | 4% cada any + IPC |
| Superior a 9 €/m² i inferior o igual a 10 €/m² | 3% cada any + IPC |
| Superior a 10 €/m² i inferior o igual a 12 €/m² | 2% cada any + IPC |
| Superior a 12 €/m² | 1% cada any + IPC |
Este sistema se aplicará durante los cinco primeros años de los nuevos contratos.
Otra de las novedades destacadas es que el plazo de preaviso para comunicar la voluntad de no renovar un contrato pasa de tres a seis meses. Este cambio pretende ofrecer más tiempo tanto a propietarios como a inquilinos para planificar sus movimientos y reducir situaciones de incertidumbre.
La nueva normativa refuerza los requisitos para los propietarios que recuperen una vivienda para destinarla a uso propio o de familiares. Será necesario acreditar documentalmente que la vivienda se destina realmente a ese uso y mantenerla durante un periodo mínimo de cinco años, salvo en casos de divorcio, enfermedad u otras causas de fuerza mayor.
En resumen, la nueva ley busca que el paso hacia el régimen general de los alquileres se produzca de forma gradual y sin cambios bruscos. Para los inquilinos, esto aporta mayor tranquilidad, ya que muchos contratos dispondrán de prórrogas y existirán reglas claras sobre cómo podrán actualizarse los alquileres durante los próximos años.
Para los propietarios, la normativa también establece un calendario concreto para recuperar progresivamente la flexibilidad en la gestión de sus inmuebles.
Desde Pisos.ad seguiremos analizando la normativa y explicando sus aspectos más relevantes para que puedas entender cómo te afectan estos cambios, tanto si eres propietario como si eres inquilino.
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29/06/2026