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Alquileres en Andorra: Del "congelador" a la nueva normalidad (2027-2030)

Alquileres en Andorra: ¿qué puede ocurrir entre 2027 y 2030?

Si vives de alquiler o tienes un piso arrendado en Andorra, seguramente hace tiempo que oyes hablar de prórrogas, topes, renovaciones automáticas y posibles cambios de ley. Después de unos años de medidas extraordinarias para contener la presión sobre la vivienda, el Govern ha puesto sobre la mesa una nueva propuesta para empezar a normalizar la situación de forma gradual.

La idea es que el cambio no sea de repente, sino progresivo, entre los años 2027 y 2030.

Hay que tener presente, eso sí, que en estos momentos todavía hablamos de un proyecto de ley en trámite parlamentario, por lo que el texto definitivo puede variar antes de su aprobación.

Projecte de llei de l'habitatge

¿Por qué se intervinieron los alquileres?

A partir de 2019, el mercado del alquiler entró en una etapa especialmente complicada. La oferta era limitada, los precios subían y muchas familias se encontraban con dificultades para mantener la vivienda al finalizar el contrato.

Ante esta situación, se aprobaron diversas medidas excepcionales para proteger a los arrendatarios. Entre las más conocidas:

  • prórrogas obligatorias de muchos contratos,
  • límites a las actualizaciones de renta,
  • y restricciones en algunos supuestos de recuperación de la vivienda por parte del propietario.

Este modelo se ha ido prorrogando año tras año pero siempre con carácter temporal.

¿Qué se plantea ahora?

Govern propone iniciar una salida progresiva de este régimen extraordinario. En otras palabras: ir retirando las medidas excepcionales y volver, de forma paulatina, a un funcionamiento más ordinario del mercado del alquiler.

La voluntad expresada es encontrar un equilibrio entre dos necesidades:

  • proteger a los inquilinos ante cambios repentinos,
  • y al mismo tiempo incentivar que salgan más pisos en el mercado.

¿Cuándo podrían terminarse las prórrogas?

Éste es el punto que genera más interés.

Según el planteamiento actual, la desintervención se haría entre 2027 y 2030, pero no afectaría a todo el mundo al mismo tiempo.

Los principales criterios serían:

  • la antigüedad del contrato,
  • el importe actual del alquiler,
  • y otras circunstancias concretas de cada arrendamiento.

En líneas generales, los contratos más antiguos serían los primeros en salir del sistema actual, mientras que otros podrían mantener protección durante más tiempo.

Por eso es importante no quedarse sólo con el año de firma: cada caso deberá revisarse individualmente.

¿Podrán subir los alquileres?

El proyecto no apunta a una liberalización total e inmediata de precios.

La propuesta conocida hasta ahora plantea incrementos limitados y graduales en los próximos años, con diferencias según el precio actual de cada vivienda.

Dicho de forma sencilla:

  • los alquileres más bajos podrían ajustarse un poco más,
  • mientras que los importes ya elevados tendrían recorridos más limitados.

El objetivo sería evitar subidas bruscas y facilitar una transición más asumible.

¿El propietario podrá recuperar el piso?

, pero dentro de los supuestos legalmente previstos.

Como ya ocurre actualmente, puede haber casos justificados, como:

  • necesidad de vivienda para el propietario o familiares legitimados,
  • venta en determinadas circunstancias previstas por la ley,
  • u obras importantes que hagan inviable seguir viviendo en el piso.

En cualquier caso, cada situación requiere cumplir requisitos concretos y plazos de preaviso.

¿Habrá excepciones?

Todo apunta a que sí. Algunos contratos o determinados tipos de vivienda podrían quedar fuera de algunas medidas transitorias, pero habrá que esperar al texto definitivo para saber su alcance exacto.

Por eso es arriesgado dar nada por cerrado antes de la aprobación final.

¿Qué conviene hacer ahora?

Si eres inquilino:

  • revisa la fecha del contrato,
  • mira qué renta pagas actualmente,
  • y sigue la evolución de la ley.

Si eres propietario:

  • comprueba si el contrato sigue dentro del régimen especial,
  • revisa las opciones de renovación,
  • y valora con tiempo el escenario de los próximos años.

En resumen

Andorra se prepara para abrir una nueva etapa en materia de vivienda. Después de años de intervención excepcional, lo que se plantea es una transición paulatina entre 2027 y 2030 para ir recuperando un marco más estable.

El futuro del alquiler en nuestro país se decide ahora. En pisos.ad nos comprometemos a seguir informándote con rigor y a seguir trabajando para que la búsqueda de tu hogar en Andorra sea, por encima de todo, una experiencia positiva.


04/05/2026